lunes, 17 de marzo de 2014

Parásito.

Hablarme de amor, no sirve de nada... Mi corazón sigue siendo de piedra, y aun que tenga todo el oro del mundo representado en humano, sigue sin movimiento alguno. Me pregunto que me hicieron, a qué tal grado llegaron como para lograr que mi corazón estuviese tan frío como se encuentra ahora. . . Odio a la persona quien ha logrado esto en mi puesto no sabe en qué embrollo me ha metido, me ha metido en un embrollo de por vida, el cuál no logro comprender. Palabras a mi alrededor saltan, llueven, pueden venir hechas de plata, y hasta de esmeraldas.. pero ninguna me llena. ¿Es acaso una maldición de eterna vida vacía?

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